Dr. Marcos Moreno, geólogo y académico de la UdeC y su reciente estudio publicado en Nature

Crónica del periodista Claudio Flores Alarcón, de Revista Página V

“Este trabajo es un gran avance para comprender los mecanismos que generan los terremotos”

El estudio entrega información muy relevante para la ciencia, ya que establece que existen procesos que pueden ocurrir antes de terremotos y ayudarnos a mejorar la comprensión de los procesos mecánicos que los generan. 

Crónica en publicación original véala aquí

De acuerdo a lo expuesto por el doctor en Geología, este trabajo es parte de un largo y continuo proceso de investigación, el cual ha incluido el avance en el procesamiento y análisis de datos de GPS, para lograr identificar señales de baja magnitud como en la modelación de estas señales para comprender los procesos que las producen. 

“Todos esto pasos que comenzaron con mi trabajo de doctorado y han continuado hasta hoy”, gracias a un afiatado grupo de investigadores internacionales que ha permitido lograr detectar señales anteriormente desconocidas relacionadas a los procesos de terremotos, como lo son las señales anómalas detectadas en la deformación de la superficie de la tierra que ocurrieron antes de los terremotos de Japón 2011 y Chile 2010. 

¿Bajo qué contexto o hipótesis se basaron para realizar la investigación?

Con el avance en las técnicas de procesamiento y análisis de datos de GPS cada vez se están descubriendo más señales de deformación que acompañan tanto a terremotos como actividad volcánica. 

Es probable que la mayoría de los terremotos sean precedidos por eventos de deformación lenta antes de que ocurran, pero anteriormente no teníamos los instrumentos para observar estos fenómenos. 

Este trabajo es el resultado de años de investigación, los cuales nos han permitido poder detectar cambios milimétricos en los patrones de movimiento en la superficie de la tierra. 

Anteriormente se pudo detectar que el terremoto de Iquique (de magnitud 8.1) fue precedido por una actividad precursora registrada tanto por movimientos anómalos en los GPS como por sismicidad. 

Esto ya nos entrega información de que existen procesos que pueden ocurrir antes de terremotos y ayudarnos a mejorar la comprensión de los procesos mecánicos que los generan. 

Nuestro nuevo estudio nos confirma este hallazgo, pero nos entrega nueva información, ya que tanto el terremotos de 2010 en Chile y 2011 en Japón, fueron ambos precedidos por movimientos precursores que afectan una región muy amplia, de más de 100 km. 

Esto no se había observado hasta ahora.

¿Cuáles fueron los objetivos trazados por los investigadores en el estudio publicado en Nature?¿Bajo qué contexto o hipótesis se basaron para realizar la investigación?

Gracias a la redes de estaciones continuas de GPS podemos estimar variaciones milimétricas de la posición de estas estaciones. Con estos datos es posible identificar los distintos movimientos en la superficie de la tierra antes, durante y después de grandes terremotos. 

El objetivo de este trabajo fue tratar de detectar variaciones anómalas en los movimientos de la superficie de la tierra antes de grandes terremotos. Primero estudiamos los cambios de movimiento registrados antes del terremoto de Maule del 2010. 

Estos resultados indicaban una oscilación con respecto a los movimientos normales de las estaciones, meses antes de la ocurrencia de este terremoto.

Con el fin de validar o ver si estas señales se podrían registrar antes de otros eventos, aplicamos el mismo método para estudiar la deformación antes del terremoto de Japón del 2011, donde existe una red de más de mil estaciones de GPS.

¿Cuál es la importancia e impacto para Chile y para la Región del Biobío del estudio, teniendo en cuenta nuestra característica de país sísmico?

Aunque aún estamos lejos de poder predecir terremotos, este trabajo es un gran avance para comprender los mecanismos que generan los terremotos. 

De esta forma pienso que los resultados y los métodos desarrollados en este nuevo estudio permitirán más aplicaciones y probablemente la identificación de señales anómalas en los datos de GPS en Chile, y verificar si estas señales pueden ser detectadas antes de próximos terremotos.

En este trabajo por primera vez se identifica de manera robusta oscilaciones en la deformación a gran escala antes de la ocurrencia de grandes terremotos. Además se propone una explicación mecánica para explicar esta deformación precursora. Una detección precisa de estos eventos pueden ser usados para gatillar protocolos de monitoreo más en detalle de estas zonas, alertando a los sismólogos para realizar estudios en detalle de la actividad sísmicas. 

Es un paso más para avanzar en la comprensión de los procesos relacionados a terremotos. Gracias a estas técnicas y series de tiempo largas se podrá verifica si estas señales pueden ser reconocidas a escalas más pequeñas con sismos de menor magnitud y más frecuentes.

El perfíl de los investigadores

¿Quiénes conformaron el equipo de investigadores y cuál es el perfil de los científicos involucrados?

Este trabajo fue realizado por un grupo multidisciplinario de científicos, incluyendo expertos a nivel mundial en geodesia, sismología, geología y petrología. 

El núcleo de este grupo esta en el GFZ Potsdam, donde trabajé por muchos años y con el cual mantenemos fuertes lazos de colaboración. 

El autor principal de este estudio, Jon Bedford, fue mi primer estudiante, quien se tituló de doctor en el año 2015. En el equipo chileno destaca Juan Carlos Baez, del Centro Sismológico Nacional, experto en GPS. 

Como grupo de investigación hemos realizado varios trabajos juntos, estamos en constantes colaboraciones tanto en el análisis de los datos como en el trabajo en terreno manteniendo e instalando nuevas estaciones de GPS.

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